La representación de la identidad en la literatura boliviana

bolivianos

El objetivo general de este libro es elaborar un trabajo interpretativo de la identidad cultural en textos literarios narrativos de escritores bolivianos con la finalidad de indagar la preocupación por la representación  identitaria en relación con aspectos de la diversidad de género, de etnia, de sexo, etc. La  fundamentación teórica y metodológica  se orienta por cierta forma de investigación centrada más en los contactos e hibridaciones que incluyen  los procesos migratorios y las formas más actuales de mezcla barroca como espacios creativos-

Además de tratar la identidad indígena y mestizase analiza la representación de la identidad nacional-popular en la literatura boliviana que tiene sus expresiones en las identidades que surgen de los movimientos sociales de resistencia. En la medida en que lo nacional popular no se reduce a una sola forma de lucha   es preferible hablar de diversidad de luchas sociales y políticas ya  que son varios los sujetos y las acciones. De ahí que la representación literaria de la identidad nacional popular en Bolivia se expresa no como homogeneización sino más bien como heterogeneidad y pluralismo. No se puede dejar de ver como esta lucha se expresa en las grandes gestas del pueblo boliviano como la lucha social en las minas, en la guerra del Chaco, en la revolución de 1952, en las dictaduras militares y finalmente en el contexto de democracia.

bolivianos

En un capítulo trata de la representación de la identidad ontológica¿Qué entendemos por “identidad ontológica? Podemos encontrar otras formas de identidad que también son importantes y que no caben en  definiciones tradicionales. Y esto se debe a que nos encontramos en un contexto histórico diferente que obliga a replantear y redefinir las identidades  ¿Qué sucede cuando se borran o diluyen las fronteras nacionales, étnicas, de clase o de sexo? Si bien  podemos fácilmente definir las identidades en función de sus pertenencias sociales y culturales,   ahora nos encontramos ante nuevos problemas, una vez rotos los lazos comunicacionales y representacionales. Lo ontológico tiene que ver con aquello que ya muchos escritores en décadas pasadas (1950-1960) se referían a la diferencia y diversidad del ser con relación al predominio de la filosofía occidental.

Esto significa que más allá de la racionalidad europea nos encontramos con otra representación de la realidad que nos presenta diferencias en el modo de ser. Es así como surgió una preocupación por la filosofía del ser latinoamericano, preocupación por el ser   fundada en la necesidad de comprender nuestro ethos barroco[1] como una relación  con la historia y el mundo andino.  En el caso de Bolivia la filosofía del ser nacional está relacionada con la explicación de nuestro lugar en el tiempo y en el espacio. Como ya decía Jaime Saenz, en su novela Felipe Delgado (1979), incluso nuestras carencias como la pérdida del  mar determinan la forma de insertarnos como nación en el mundo (inserción obviamente incompleta y traumática). Se justifica entonces hablar de identidad ontológica como ruptura de lazos ontológicos y de dificultad de alcanzar una sustancia.  Coincidimos con  el planteamiento de  Blanca Wiethüchter   de que hay un importante  grupo de escritores bolivianos  que no encajan en el canon literario pero por eso mismo representan una posición de modernidad radicalizada: “Rotos los lazos comunicativos, ontológicos, se hace imposible acceder a la verdad” (2002:108) Según ella, la obra de estos autores retoman “una poética articulada a nuestra modernidad, como el radical cuestionamiento de lo establecido” (166).

En este capítulo se trata de la representación de la identidad ontológica en Marcelo Quiroga Santa Cruz que en su novela Los deshabitados (1957) nos plantea una inquietud ya no por la condición local del hombre boliviano sino más bien por su condición universal. Esto significa que existe una preocupación por la trascendencia, por el hecho de compartir sentimientos generales como la angustia, el miedo, el tedio, la soledad y la enajenación. Estos son temas que se hallan presentes en la novela de Quiroga corresponden a temas generales propiamente ontológicos que radican en el carácter finito y contingente de los seres humanos en general y no solo de los bolivianos.

En el caso de otroa escritores bolivianos como Jesús Urzagasti nos encontramos también con una inquietud por esos temas universales debido a que este autor viajó, vivió y tuvo experiencias en otros países, pero lo que nos llama la atención es que al final de su vida cuando escribe En el país del silencio (1987), realiza un giro hacia una filosofía ontológica arraigada más en el contexto rural. De ahí su revaloración de los mitos y símbolos de la región del Chaco que de alguna manera  nos señala que no hay que conformarnos en un universalismo ontológico puramente abstracto y racional. 

En el caso de ciertas novelas de Edmundo Paz Soldán también nos encontramos con una preocupación ontológica sobre la corporalidad del boliviano en el contexto de las nuevas tecnologías de la información. Estas tecnologías estarían influyendo en la digitalización de la sociedad, lo cual hace posible el borramiento de la memoria colectiva  y de la corporalidad individual. Estamos entonces ante una nueva situación ontológica de debilitamiento del ser de los bolivianos. Por último, nos referiremos a algunas novelas de Renato Prada Oropeza que plantea la situación del ser boliviano en el contexto de la aparición de la guerrilla del Che y de las dictaduras militares. Aquí, la angustia, la soledad o la enajenación no provienen de algo abstracto o metafísico sino de las condiciones de opresión social.   

En el quinto  capítulo abordamos la representación de la identidad religiosa. Analizamos la novela Matías el apóstol suplente (1971), de Julio de la Vega que plantea dos historias paralelas. Mientras una es de tipo oral (porque se trata de un relato de Matías) la otra historia aparece en forma escrita a través del diario de un guerrillero. Lo que siempre se destaca es  la identidad con un maestro y su relación con un pueblo a la espera. Hay una diferencia en el contexto de cada una. La historia de Matías se realiza en el año uno después de Cristo, en Roma, y la otra en 1967 en la selva boliviana, en momento de la derrota del Che Guevara. ¿Cómo se plantea la representación de la  identidad religiosa? Matías es el guerrillero. El profeta y el revolucionario son una misma persona, ambos quieren cambiar la realidad. Y este cambio lo plantean mediante la realización del amor como fin.

En este capítulo también analizamos la novela El ocaso de Orión (1972) de Oscar Uzín Fernández. Esta novela es otra interesante búsqueda de la identidad religiosa. Cristóbal el personaje central, quiere encontrar su identidad como sacerdote no a través de un camino racional basado en argumentos lógicos sino más bien a través de su propia experiencia con los otros. En principio Cristóbal piensa que en algún momento encontrará su fe como producto de sus propias vivencias y su amor por lo divino, pero lo divino nunca aparece y nuestro personaje comienza a desarrollar fuertes dudas sobre su identidad. Entre las principales dudas que le atormentan están la idea de la finitud (que no hay trascendencia y que todo acaba), la de alcanzar su identidad por sí mismo o con los demás. Finalmente si tendrá o no una identidad particular como individuo en cuanto naturaleza sexual.

En el sexto y último capítulo tratamos de la identidad de género. Aunque hay muchas expresiones de esta literatura nos hemos concentrado en la obra de Adela Zamudio y de Yolanda Bedregal. En el caso de Adela Zamudio encontramos una interesante contradicción no ya entre autor y su obra sino entre la escritora y su papel como figura pública. En efecto, vemos que su obra plantea una visión sumamente crítica de los males sociales principalmente a raíz de la dominación masculina y el reconocimiento oficial que le llevó a conseguir las más altas distinciones literarias ¿cómo explicar esta contradicción entre la escritora y la figura pública?

Yolanda Bedregal es una de las pocas escritoras que plantea una aguda y particular visión de género tanto en su poesía como en toda su fecunda obra literaria. Bajo el oscuro sol (1971), es la novela de Verónica Loreto, una joven mujer periodista, políglota, y traductora. La novela comienza refiriéndose a su vida de estudiante y su relación con su profesor, el Dr. Antonio Gabriño, quien se define a sí mismo como un “lobo estepario en pos de una sombra”. Y es que en efecto, un día cualquiera este profesor echa de menos la presencia de una de sus alumnas en el aula. Comienza a investigar, se dirige a la pensión donde vivía Verónica,  averigua que su alumna se suicidó pero no está satisfecho con las explicaciones. Para saber más se instala en el mismo cuarto que ella ocupaba en vida y partir de este hecho se desarrolla una historia fascinante donde un personaje masculino habita en el mundo de otro personaje femenino.


[1]  Este concepto del ethos barroco alude a la existencia de otra forma de modernidad que tiene su origen en el siglo XVII. He desarrollado este concepto en mi libro Barroco y neobarroco en América Latina. Estudios sobre la otra modernidad, Editorial Itaca, México, 2007. Este concepto también ha sido desarrollado por Bolivar Echeverría y en cierta forma por René Zavaleta (bajo la denominación de“sociedad abigarrada”). Es importante citar el libro de Luis Tapia La producción del conocimiento social. Historia y política en la obra de René Zavaleta   donde se interpreta la formación social abigarrada de Bolivia  como resultado histórico del barroco andino: “se puede decir que si se cree que Bolivia es una sociedad barroca producto de la simbiosis y el mestizaje, pero también barroca en sus expresiones culturales por ser una sociedad abigarrada como diría Zavaleta.” (Tapia, 2002: 323)

Desceaga gratuita del libro

https://www.lostiempos.com/doble-click/cultura/20221125/literatura-samuel-arriaran-presenta-su-ultima-inspiracion

Deja un comentario

Descubre más desde Samuel Arriarán

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo