Gonzalo Celorio y la ciudad de México: barroco y literatura urbana

Celorio

Y retiemble en sus centros la tierra es una novela de Gonzalo Celorio donde describe la historia de Juan Manuel Barrientos, un profesor de literatura de la UNAM que acuerda reunirse con un grupo de alumnos a recorrer el centro  histórico de la ciudad de México.   Esperando que lleguen a la cita se toma unas copas que inmediatamente le colocan en una situación alucinatoria. Evoca entonces momentos de su infancia, adolescencia y juventud, su amor y fracaso con Alejandra. Toma conciencia de su decrepitud y su profunda frustración como profesor y escritor: “Ya no tienes que escribir todas las mañanas. Para qué, si todo ya está escrito, tu vida misma y tu inminente muerte, de la que tu pinche escritura no te va a salvar” (p.183).

 Después de recorrer iglesias barrocas y cantinas termina en un burdel del barrio de La Merced, donde es asaltado. De ahí se dirige al Zócalo donde es acribillado. Mientras agoniza contempla la catedral, que al igual que toda la ciudad se va derrumbando:

“La fachada principal, agobiada por el peso del reloj, se dobló por la cintura, como si se arrodillara, de manera que el cuerpo inferior cayó hacia el frente y los superiores hacia atrás en un alarido de terremoto” (p.205).

   Esta interesante novela de Gonzalo Celorio concluye cuando un día después sus alumnos van a la cita pero al no encontrarlo reanudan su vida normal, extrañados de la falta de puntualidad de su profesor. No deja de sorprender que al principio de la novela el narrador nos muestra un personaje que evoca las maravillas de la ciudad de México pero que al final acaba decepcionado de todo:

«Ya lloraste todas las lágrimas de tu vida. Ya no vas a llorar nunca más. La cruda que has venido convocando todo el día no te la vas a poder curar nunca. Se va a quedar contigo por toda la eternidad. Ese es el infierno, Juan Manuel: una cruda eterna, incurable, estancada, permanente» (p. 192).

    La configuración narrativa desarrollada por Gonzalo Celorio presenta una contradicción que invita al lector a proponer un trabajo de refiguración. ¿Hay una descripción nihilista del personaje, como si el profesor Barrientos se dejara tragar por sus propios fantasmas en un contexto de México en su fase apocalíptica? La trama parece ir de la luz a la oscuridad, de la vida a la muerte ¿por qué no podría haber una lectura menos  obsesionada con la autodestrucción? El final surrealista que acompaña la desintegración de la conciencia del personaje ¿no podría desligarse de la desintegración de México como nación? Y es que en la mirada del autor ¿la muerte de su personaje es el fin de todo? Aunque sus alumnos acuden a la cita un día después y al no encontrarlo reanudan sus actividades, esto no tiene tanto peso como el hecho de que el profesor Barrientos coexiste en un mundo alternativo como fantasma. Esto hace suponer al lector que esa realidad fantasmática es mucho más fuerte y predominante que la otra realidad (la de la referencia). La perspectiva del lector bien podría aparecer como una visión discordante con una trama configurada alrededor de la decadencia de un profesor universitario de clase alta que, por su alto refinamiento educativo y cultural, termina totalmente desadaptado de la realidad.

Deja un comentario

Descubre más desde Samuel Arriarán

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo